Afortunadamente no me quedan razones para quererte, para pensar
continuamente en ti, o para regalarte una sola lagrima. Gracias por
demostrarme que no merece la pena sufrir por alguien así, por hacer que
la frase "sois todos unos cabrones" se cumpla por enésima vez en mi
vida. No me quedan cicatrices de esas que muchas veces abriste, tampoco
me quedan recuerdos o por lo menos intento apartarlos, aunque tengo que
reconocer que tampoco me quedan lágrimas. Procuro ir a nuestro lugar lo
menos posible y cada vez que suena nuestra canción cambio de emisora... Y
es que no estoy dispuesta a joderme más por el mero hecho de que quiero
ser feliz y seguir adelante. Puedes pensar lo que quieras, pero ni eres
mi mundo ni mi mundo termina en ti... Es más, ahora tengo las pilas
cargadas y estoy totalmente preparada para hacerme un mundo nuevo en el
que no estés ni tú ni tus besos que ahora no valen nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario